Dr. Matteo Famiglietti
Lesiones cutáneas
y subcutáneas
y subcutáneas
Son muchas las lesiones cutáneas y subcutáneas que pueden requerir extirpación quirúrgica, por razones estéticas, funcionales o terapéuticas. Estas incluyen lesiones benignas como lunares, lipomas, fibromas y quistes, y lesiones malignas, como carcinomas basocelulares y espinocelulares, melanomas y sarcomas.
En general, el diagnóstico se sospecha en función de las características macroscópicas de las lesiones, sin embargo, para la confirmación del cuadro puede ser necesario requerir el examen histológico de la muestra del tejido.
PREOPERATORIO
Antes de la intervención, el paciente deberá someterse a una serie de pruebas médicas y análisis de laboratorio para valorar el estado de salud general y confirmar que es apto para este tipo de intervención. Estas pruebas incluyen análisis de sangre, electrocardiograma; dependiendo de las características de las lesiones, podría ser necesaria también una consulta dermatológica.
Asimismo, hay que informar a los sanitarios de los tratamientos farmacológicos actuales y sobre cualquier alergia.
Se recomienda evitar tomar medicamentos antiinflamatorios tipo aspirina y derivados una semana antes de la cirugía y dejar de fumar 20 días antes.
INTERVENCIÓN
La cirugía se realiza bajo anestesia local, con o sin sedación, en cirugía ambulatoria, y tiene una duración variable en relación con el tamaño y el número de las lesiones.
Cuando la extirpación de la lesión implica una pérdida cutánea de gran tamaño que no puede repararse mediante el mero acercamiento de los márgenes de la herida, es necesaria una reconstrucción, obtenida mediante colgajos o injertos cutáneos, o sea, a través de la movilización de los tejidos cercanos o los de otra zona del cuerpo.
CUIDADOS POSTOPERATORIOS
El edema y los moretones pueden notarse cerca del área tratada a partir del período postoperatorio inmediato y se resolverán espontáneamente dentro de los 5-10 días.
En general, se recomienda evitar exponer una cicatriz al sol directo durante los primeros 6 meses después de la cirugía sin protección, sobre todo en las horas pico. Por lo tanto, cubrir las cicatrices y/o utilizar protector solar con factor de protección alto es fundamental.
Es aconsejable dejar de fumar durante 20 días después de la cirugía, ya que esto aumenta el riesgo de complicaciones y puede causar un retraso en la cicatrización.