Dr. Matteo Famiglietti

Lipofilling de
los glúteos

CIRUGÍA CORPORAL

El lipofilling de los glúteos, o lipotransferencia glútea, es un procedimiento quirúrgico con el cual se puede aumentar el tamaño de los glúteos y modelar su forma utilizando la grasa del mismo paciente, extraída previamente con una liposucción de zonas del cuerpo donda haya un exceso.

Puesto que la grasa es un tejido autólogo, con el lipofilling se evitan las posibles complicaciones derivadas de llevar material protésico, gran ventaja en comparación con un aumento glúteo realizado con implantes.

Sin embargo, ‘la conditio sine qua non’ es que el paciente tenga suficiente grasa donante.

 

PREOPERATORIO 

Antes de la intervención, el paciente deberá someterse a una serie de pruebas médicas y análisis de laboratorio para valorar el estado de salud general y confirmar que es apto para este tipo de intervención. Estas pruebas incluyen analisis de sangre, electrocardiograma.

Asimismo, hay que informar a los sanitarios de los tratamientos farmacológicos actuales y sobre cualquier alergia.

Se recomienda evitar tomar medicamentos antiinflamatorios tipo aspirina y derivados una semana antes de la cirugía y dejar de fumar 20 días antes.

 

INTERVENCIÓN

El lipofilling glúteo se raliza normalmente bajo anestesia general, con 24hs de ingreso hospitalario. La duración de la cirugía es variable, en relación a la cantidad de tejido graso a extraer y a la extensión de las zonas a tratar.

La grasa se aspira con una liposucción de las áreas del cuerpo donde haya un exceso, como el abdomen, los flancos o los muslos (zonas donantes), luego pasa por un proceso de depuración y limpieza y finalmente se injerta en la zona receptora mediante cánulas, hasta lograr el resultado deseado. Las cicatrices, cuya longitud será de unos pocos milímetros, representan el acceso de las cánulas utilizadas.

Hay que tener en cuenta que un porcentaje variable de la grasa inyectada se reabsorbe, hasta un 30-35%, por lo que podrían ser necesarias múltiples sesiones de lipofilling, dependiendo del volumen que se quiera conseguir. No es posbile predecir antes de la intervención la entidad de esta reabsorción.

Por su parte, la grasa que sobrevive, una vez que ha sido establecida la nueva irrigación sanguínea proporcionada por el tejido circundante, se quedará definitivamente en su nuevo sitio y se comportará como grasa normal, o sea, aumentando y reduciendo su volumen según los cambios de peso corporal.

 

CUIDADOS POSTOPERATORIOS

Después de la intervención es necesario llevar una faja elástica día y noche durante 4 semanas en la zona donante. Es normal tener molestias, hinchazón o incluso hematomas en la zona intervenida.

Será necesario realizar una terapia con heparina para la prevención tromboembólica; además, el permanecer en la cama y el no caminar incrementa el riesgo de formación de coágulos de sangre, así que se recomienda empezar a caminar cuanto antes.

Es importante evitar sentarse directamente sobre los glúteos durante las dos primeras semanas y acostarse boca arriba. Asimismo, se debe evitar montar en bicicleta, hacer deporte y otras actividades físicas extenuantes durante al menos cuatro semanas.

En cambio, las actividades diarias normales pueden retomarse paulatinamente trás la primera semana de la intervención, si bien la reincorporación laboral está estrechamente vinculada al tipo de trabajo.

Es aconsejable dejar de fumar durante 20 días después de la cirugía, ya que esto aumenta el riesgo de complicaciones y puede causar un retraso en la recuperación.

Se recomienda evitar exponer al sol directo la piel de las zonas tratadas por un mes de la intervención puesto que en ese periodo hay un alto riesgo de hiperpigmentación cutánea; además, es recomendable evitar la exposición solar de las cicatrices durante los primeros 6 meses sin protección, sobre todo en las horas pico. Por lo tanto, cubrir las cicatrices y/o utilizar protector solar con factor de protección alto es fundamental.

DR. MATTEO FAMIGLIETTI

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