Dr. Matteo Famiglietti
Liposucción
CIRUGÍA CORPORAL
La liposucción es un tratamiento dirigido a eliminar acúmulos de grasa situados en distintas áreas anatómicas, con el fin de armonizar el perfil corporal. Para conseguir este objetivo, se utilizan cánulas de varios tamaños, que se insertan en el tejido subcutáneo a través de incisiones milimétricas, por lo tanto con mínimas cicatrices.
Es importante considerar que esta intervención no está dirigida a la pérdida de peso sino a la remodelación del contorno corporal, por lo cual no puede considerarse un tratamiento para la obesidad.
En algunos casos es posible reutilizar la propia grasa para rellenar otras áreas anatómicas, combinando así la liposucción con una lipotransferencia. De hecho, con la técnica de lipotransferencia, o lipofilling, el propio tejido adiposo, trás ser extraído, se purifica y se reinjerta para corregir defectos de forma y volumen de varias zonas del cuerpo como nalgas, pecho y rostro, o para corregir defectos resultantes de traumas o cirugías.
Además, la presencia natural de células madre dentro de la grasa hace que el lipofilling sea una herramienta útil para mejorar la calidad de la piel distrófica y dañada, como en el caso de radiodermatitis, úlceras crónicas o cicatrices distróficas.
PREOPERATORIO
Antes de la intervención, el paciente deberá someterse a una serie de pruebas médicas y análisis de laboratorio para valorar el estado de salud general y confirmar que es apto para este tipo de intervención. Estas pruebas incluyen analisis de sangre, electrocardiograma.
Asimismo, hay que informar a los sanitarios de los tratamientos farmacológicos actuales y sobre cualquier alergia.
Se recomienda evitar tomar medicamentos antiinflamatorios tipo aspirina y derivados una semana antes de la cirugía y dejar de fumar 20 días antes.
INTERVENCIÓN
La liposucción se lleva a cabo bajo anestesia general o local con sedación en función de cada caso, y lo más habitual es que se trate de una intervención ambulatoria.
La duración de la cirurgía es muy variable, dependiendo de la cantidad de grasa que se debe aspirar y de la extensión de las zonas a tratar, en caso de lipotransferencia.
Como dicho anteriormente, las incisiones cutáneas miden unos pocos milímetros y sirven únicamente para la introducción de las cánulas con las que se aspirará la grasa.
CUIDADOS POSTOPERATORIOS
Al terminar la cirugía se aplica una faja de compresión que el paciente deberá llevar alrededor de 4 semanas, día y noche.
En el postoperatorio inmediato es normal que aparezcan hinchazón y hematomas, que suelen desaparecer al cabo de unas semanas, sin embargo, puede permanecer una cantidad de edema durante unos meses; son recomendables los masajes de drenaje linfático para que el proceso normal de reabsorción del edema pueda ser más rápido.
Será necesario realizar una terapia con heparina para la prevención tromboembólica durante 14 días; además, el permanecer en la cama y el no caminar incrementa el riesgo de formación de coágulos de sangre, así que se recomienda empezar a caminar cuanto antes.
Las actividades diarias normales pueden retomarse trás unos días de la intervención pero la actividad física intensa debe esperar entre 2 y 4 semanas.
Es aconsejable dejar de fumar durante 20 días después de la cirugía, ya que esto aumenta el riesgo de complicaciones y puede causar un retraso en la recuperación.
Se recomienda evitar exponer al sol directo la piel de las zonas tratadas por un mes de la intervención puesto que en ese periodo hay un alto riesgo de hiperpigmentación cutánea; además, es recomendable evitar la exposición solar de las cicatrices durante los primeros 6 meses sin protección, sobre todo en las horas pico. Por lo tanto, cubrir las cicatrices y/o utilizar protector solar con factor de protección alto es fundamental.
El resultado será apreciable a los 4-6 meses de la cirugía, y para mantenerlo a lo largo del tiempo es fundamental mantener un peso estable, con una vida saludable y activa.